21 de Junio de 2011

La vida nocturna de los árboles

Posteado en Otras artes gráficas, Referencias ecopoéticas por hormigaverde

He tenido el inmenso placer de tener este maravilloso libro entre mis manos. Se trata de un libro artesanal, realizado a mano en un taller hindú, en homenaje a la naturaleza, que nos trae en castellano FAKTORIA K.

Distintas visiones de los árboles, representadas mediante intrincados dibujos, llenan las páginas de este maravilloso libro de arte de la tribu Gond, afincada en el centro de la India. Como habitantes tradicionales de los bosques, los Gond creen que los árboles son el eje de la vida: durante el día, realizan un arduo trabajo proporcionando sombra, cobijo y alimento. Pero por la noche, cuando los visitantes diurnos se marchan, sus espíritus luminosos se revelan en todo su esplendor. Para esta comunidad, los aspectos práctico, estético y espiritual de la naturaleza son facetas inseparables.

A partir de esta leyenda hindú, este libro especial contiene 16 representaciones de árboles sagrados: figuras abigarradas, de trazos precisos y detallistas, figuras de animales que se camuflan en el conjunto, llamativos contrastes cromáticos… En “La vida nocturna de los árboles”, las imágenes se acompañan con textos poéticos o mitológicos que invitan a conocer el rico y valioso imaginario de esta tribu.

Vale la pena ver este video sobre la fabricación artesanal del libro:
watch?v=om6i3enGZ8c&feature=player_embedded

10 de Noviembre de 2010

Reciclantes – Las musas del Vertedero

Posteado en Escultura, Referencias ecopoéticas por mareanegra

Hola Ecopoétic@s! Nos gustaría compartir con vosotr@s esta presentación que nos ha mandado Reciclantes, un grupo de personas que combinan la imaginación y el arte con el reciclado. Esta es su página web, muy recomendable de visitar: http://reciclantes.org

Somos un grupo emergente de reciclantes.
Estamos en emergencia permanente porque hacemos y deshacemos el grupo para cada trabajo, porque buscamos continuamente la colaboración con otros reciclantes y porque nos vamos reciclando nosotros mismos a cada paso.
Somos reciclantes porque creemos en el reciclaje, lo creamos y lo divulgamos.
Creemos en el arte como forma de comunicación, diversión y transformación.
Pero buscamos un arte accesible, cotidiano y asequible.
Accesible para todos los públicos, hecho por todos los públicos… en el arte reciclado no hay fronteras.
Cada persona es diferente; distinta sensibilidad, distinta visión, distinta forma de hacer, eso sí es riqueza, nuestro arte no se basa en el estilo sino en la visión personal.
No buscamos el arte confinado en el museo, sino presente en nuestras vidas.
Gran parte de nuestra materia prima es la basura, el despojo, el desecho, nuestras musas habitan el vertedero.
Queremos transformar el despojo en pensamiento, el desecho en poesía, la basura en acción.
Primero nos dejamos sorprender por la vida secreta de las cosas, y luego dejamos que ellas se expresen a su manera, a través de nuestras manos.
Jugamos, jugamos continuamente, con los límites del sueño, del ingenio, de la imaginación.
Reímos, nos confundimos, saltamos y explotamos…
acabamos y empezamos otra vez…

(por BASURATA CHAN)

15 de Septiembre de 2010

La nueva naturaleza

Posteado en Dibujo por mareanegra

Este es otro gran artista del dibujo, Tony Bolero. El autor nos describe su obra con estas palabras:

“Estas obras pertenecen a la serie de 30 acuarelas y tintas denominadas “La nueva naturaleza”, en donde yo propongo la invención de géneros, ordenes, subórdenes y clases botánicas irreales, ficticias, en virtud de la inminente mutación, transformación,- o en el peor de los casos- desaparición de las formas de vida tal como las conocemos hoy. Es un intento por atesorar lo que desean arrebatarme, es decir, en el caso que me quiten mi jardín, yo me invento el mio propio, para poder seguir sintiéndome vivo. ¡Disfrútenlas!”

Algunos ejemplos de estas acuarelas:

Gracias a Tony por querer compartir su obra con Ecopoética!

15 de Septiembre de 2010

Miguel Brieva

Posteado en Dibujo, Otras artes gráficas por mareanegra

Les presentamos a Miguel Brieva, un genio del arte de la viñeta, que refleja con un humor satírico y un incuestionable talento las verdades más profundas de nuestro mundo. Aquí os dejamos unos pocos ejemplos de su arte:

Para ver más, haced clik aquí.

9 de Septiembre de 2010

La Luciérnaga Fundida

Posteado en Otras artes por mareanegra

Os invitamos a reflexionar con los vídeos del primer festival ecológico de microcortos “La Luciérnaga Fundida”, cada uno es diferente pero todos aportan su granito de arena a la concienciación medioambiental.

Esta es la página, y este es uno de los cortos como muestra: se titula Neo-andertal.

9 de Septiembre de 2010

COPY? RIGHT!

Posteado en Música por mareanegra

Desde Grecia nos llega una recopilación de artistas que se oponen al del Copyright apostando por la música libre.

Ha sido compilada por iliosporoi y de los aspectos técnicos se han encargado widz @ renegade.

Con el apoyo de: iliosporoi network, renegade records, void network, sub & dub, photovoltaic records, creative space, rastavibe, 1step fwd.

CLICK aquí para descargar, copiar y distribuir

PLAYLIST
1.ALCALICA, prends la bicyclette (8’34”)
2.ATIKO MINUS PROJECT, outernational (8’23”)
3.ONE DROP FWD, dub one day (4’12”)
4.DUB RIOTS, rumors of the rasta lion (5’12”)
5.FUNDRACAR, mpatsoi kai narkotika [dubplate] (5′19”)
6.DIRECT CONNECTION, 7G (5′38”)
7.dURA & SPANDA BOY, lonely bong (5′51”)
8.FLOWJOB, knock out [remix] (3′27”)
9.MOCA JUNIORS, all rights reversed (4’09”)
10.PROFESSOR SKANK, save the music (4’19”)

28 de Agosto de 2010

Lo que tanto había esperado

Posteado en Creaciones ecopoéticas, Narrativa por mareanegra

Esta obra tan contundente y bien escrita nos la manda Apocalíptica, muchas gracias! Disfrutad del relato!

Abrí el libro por la página que había leído hacía apenas unas horas. Aquella noche el insomnio había golpeado mi sueño con más fuerza que nunca, y por tanto había decidido empezar un libro que había terminado hacía ya mucho tiempo. Intenté concentrarme y olvidar la angustia y el temor que abarcaban todos los rincones de mi mente.

Ya había empezado a soñar despierta, como cada vez que leía un libro, cuando un aire frío recorrió mi espalda, haciendo a mi cuerpo reaccionar con un escalofrío. Me giré, desconcertada, y miré fijamente al aparato de aire acondicionado. Le desafié con la mirada, intentando provocar a aquella máquina algún tipo de malestar, pero ni se inmutó. Yo me empeñé en mantener la mirada sin pestañear: no me iba a rendir tan fácilmente. Pero perdí la batalla en cuanto pasó por delante de mí la camarera, que recogió la mesa de al lado. La magia de una mirada penetrante, sin interferencias, se había desvanecido, y yo había perdido ese duelo de miradas en solitario.

Era un día de diciembre, y en aquel bar sentía que me estaba congelando mientras afuera el mundo se estaba asando de calor.

Éramos tres en ese lugar. El hombre con traje de ejecutivo se había sentado, como de costumbre, delante de mí; es decir, cerca de la puerta. Leía con más interés de lo normal el periódico que siempre compraba en el quiosco que estaba justo en frente del bar. Quizás esa situación le angustiaba, y quería saber más. Me fijé en la camarera que, sentada en una de las mesas, veía las noticias sin volumen que estaban dando por televisión. A ella también parecía que le preocupaba lo que estaba sucediendo. Giré la cabeza hacia mi izquierda para mirar la gente pasar por la ventana, como solía hacer siempre. Me di cuenta de que las personas no se comportaban como cada día. No andaban con esa calma a la que yo ya me había acostumbrado, sino que caminaban con rapidez, como si algo a lo que temieran les estuviera persiguiendo. Me extrañé. A mí no me parecía raro lo que estaba pasando, porque era lo que estaba esperando desde hacía mucho tiempo atrás. En ese momento no tuve la capacidad de ponerme en el lugar de esas personas, muy ajenas a mi mundo. Yo tenía miedo, pero no miedo a lo que estaba sucediendo, sino miedo a lo que vendría después.

Esa calor sofocante que había aparecido, de repente, en pleno mes de diciembre tan sólo era una advertencia.

Llegué a la conclusión de por qué la gente actuaba de forma temerosa ante esa situación que a mi no me parecía nada relevante: porque se percibía en el ambiente que algo iba mal.

Decidí hacer lo mismo que la camarera: ver la televisión. Ella había puesto un canal de noticias 24horas. No se escuchaba lo que decía el presentador, porque le había quitado el volumen, pero leí el titular que había en la parte inferior de la pantalla: “Un poderoso fenómeno magnético va a provocar la pérdida de las comunicaciones en todo el planeta”. Suspiré indignada. “¡Cómo si fuera algo tan terrible! Ya sé que este mundo se va a terminar dentro de poco, pero dudo mucho que sea por una tormenta solar…”; pensé.

Pero no me di cuenta de que lo había dicho en voz alta hasta que el hombre y la camarera se giraron, y me miraron como si estuviera como una regadera. Tardé unos segundos en reaccionar, pero cuando me di cuenta me levanté, tensa y enfadada. Recogí mis cosas de encima de la mesa y, como ya había pagado, me fui sin decir nada, pero con la cabeza bien alta. Estaba molesta conmigo misma, por ser tan estúpida; y mucho más enfadada con el mundo de lo que era habitual. Habían pensado, y seguramente seguían pensando, lo que todo ser normal, dentro de lo habitual, pensaba de mí: que estaba loca.

Pues no, yo no era ninguna loca.

Los locos eran ellos, por vivir como si no pasara nada, por creer que el mundo era tal y como lo enseñaban, por creer en un mundo sin sentido, hecho al revés. Estuve a punto de llorar: de llorar de rabia. Nadie había entendido cuánto deseaba que estuviera sucediendo eso que tanto temían.

Cuando se me pasó el arrebato de rabia, me di cuenta de que caminaba muy rápido, hacia ninguna dirección. Me paré en seco en medio de la calle. Nadie me miró extrañado, porque no había nadie que me pudiera ver. El sol me daba en la cara, y no soplaba ni un poco de viento. Realmente hacía mucha calor. No sabía a dónde ir, ni qué hacer. Sólo tenía claro que debía dejar pasar el tiempo… y esperar.

Entré en una heladería, y me compré un helado de chocolate.

Me senté en un banco bajo la sombra de una acacia que, aunque no hacía viento, se movía. Me quedé mirando el árbol, sentada y comiéndome mi helado, intentando buscar una explicación racional a aquel movimiento; al que no le daba demasiada importancia. El árbol no se movía de forma violenta, sino suavemente, de forma casi imperceptible en el tronco.

Recuerdo que justo en el momento en que me acabé el helado tuve un escalofrío, y que el árbol paró de moverse.

De repente (como si hubiera presagiado lo que iba a suceder) todas las ventanas, todas las bombillas de la calle, de las casa y de las tiendas explotaron, provocando un ruido ensordecedor. Yo, instintivamente, me tapé las orejas con mis manos. La gente salió corriendo de sus casas, de las tiendas. Algunas personas tenían cortes, debido a los cristales que se habían roto. Yo estaba muy confusa, y aquel ruido punzante seguía sonando, como si toda la ciudad explotara en pedazos. Quería coger el móvil, que tenía en mi bolsillo, para llamar a urgencias o a la policía, pero descarté la idea al ver cómo un móvil electrocutaba a su dueña, y después dejaba de funcionar. Mantuve las manos en mis orejas mientras veía, entre horrorizada y desesperada, cómo se rompían cañerías y bocas de incendio. El agua comenzó a brotar por las calles.

Tras unos segundos que me parecieron eternos, el ruido se desvaneció en el aire. Pero yo me quedé como estaba, allí, sentada en el banco bajo la sombra de una acacia.

Entonces, un golpe de aire golpeó mi pelo, y el cielo se pobló de nubes. La gente, todavía asustada de lo que acababa de ocurrir, lo agradeció, quizás pensando que se había terminado aquella situación tan anormal.
Pero yo no lo vi así. Yo sabía que era otra señal.

Me levanté, y sentí cómo la adrenalina comenzaba a fluir por mis venas.

Mi corazón comenzó a latir rápidamente.

Vi cómo todo se movía; se movía todo lo de mi alrededor… la tierra estaba temblando.
Pasó muy rápido, pero ahora lo veo todo más claro. No temblaba de una manera continua, sino que temblaba como cuando en una película tiembla el suelo al acercarse caminando un monstruo gigante.
La gente cercana a donde me encontraba tardó mucho en reaccionar, pero al hacerlo comenzó a correr chillando, buscando desesperadamente un sitio donde estar seguro.

Yo tan sólo me acerqué al árbol, a la acacia, y me aferré a su tronco con todas mis fuerzas mientras los temblores continuaban.

Apenas pude ver cómo la carretera y el pavimento de la calle se rompía en miles de grietas. Apenas pude ver cómo las raíces de los árboles resurgían del suelo para apoderarse de la superficie. Apenas pude pensar qué hacer, tan sólo me aferré más fuerte al árbol. Sentí como si me abrazaba.

Cerré los ojos.

Por fin había llegado el momento que tanto había esperado. Un remordimiento hizo callar ese pensamiento. Millones de personas iban a perder la vida, y si eso estaba pasando en todo el mundo… no quería ni pensarlo. Incluso yo podía perder la vida.

Me aferré aún más al árbol, que parecía que había cobrado vida tan sólo para protegerme.


Imágenes: Flickr

23 de Agosto de 2010

El llamado de la Tierra

Posteado en Poesía por mareanegra

Nos ha llegado este precioso texto, muchísimas gracias por compartirlo Kamala!!

Mi Nombre es Kamala Kurowski, de venezuela…tengo 32 años , y escribo.. aqui les mando un escrito espero les guste..

Suena el llamado
El llamado de la tierra
El llamado del humano

El llamado de Dios aunque parezca lejano

Te has convocado y ahora te están buscando
Atiende, no enloquezcas, solo presta atención a la conciencia
Suelta ya la cordura falsa
Suelta el miedo a no poseer si no posees nada
Suelta seguir creyendo que será mañana
Hasta cuando seguir manteniendo la destrucción masiva de la vida
Cuanto duraras viviendo de hipocresía
Viviendo de esperanzas en cambios ajenos
Viviendo la vida que no has elegido
Que no tiene sentido y hace tiempo te distes cuenta y sigues preso solo has cambiado de celda
Suena el llamado, te convocaste y ahora te están esperando
Eres parte y no se parte hasta que todos lleguen
Cuanto vale tu trabajo, porque sufres esperando, entrega, ¿Por qué? Si ya te dieron la libertad sigues ahí
Esperan por ti, hazte presente
Suena el llamado
Abre tu corazón y escucha…

Si creo
Si creo en que es posible
Si creo en lo fraterno
En el éxito de todas las cosas
En el avance en el amor entre personas
Si creo en la alegría en la comunión
En la sana discusión
Si creo en el futuro
En la luz que todo abarca
En nuestro equilibrio
Creo en la creación en la evolución
Creo en los amigos
Creo en que somos hermanos
Y juntos estamos y que nos respetamos
Que cambiamos lo podrido por lo sano
Que todos veremos el nuevo mundo
Todos aquellos que también crean
Que SI todo es posible
Crean en ser hermanos
Crean más allá de las barreras de ignorancia, tiranía, hipocresía y engaño
Y creen crean creamos en el ser sintonizado equilibrado y amado
Si creo

31 de Mayo de 2010

II PREMIO ANUAL DE ECOPOESIA

Posteado en Poesía por mareanegra

Queremos difundir esta noticia del blog de POETAS UNIVA: http://poetasuniva.espacioblog.com/post/2010/05/13/571-ecopoestas-i-concurso-mundial-ecopoesia-2010
Como exitosa consideramos la acogida a la convocatoria de nuestro I PREMIO ANUAL DE ECOPOESIA, la participación de 571 poetas de diversos países del mundo, así lo demuestran, poetas en cuyo corazón brilla el sueño por un mundo limpio y acogedor para las presentes y futuras generaciones.

No están presentes todos los países, pero así se empieza, así empezaron hace algunas décadas eventos hoy masivos como los campeonatos mundiales de futbol, con la participación de unos cuantos países, hoy se ha diseminado por todo el planeta. Haber recibido poemas desde 31 naciones creemos que es un buen logro.

Es maravilloso ver la respuesta de nuestros hermanos y hermanas poetas, más aun cuando este concurso no tiene ningún incentivo económico, solo la gratificante acción de contribuir a la creación de conciencia ambiental a través de su pluma.

Ante el avance demoledor de la depredación de bosques con su consecuente exterminio de fauna, contaminación de aire, agua y suelos, el poeta no puede continuar indiferente, ya sea con la magia de su pluma o en acciones directas como dando charlas, plantando árboles, debe exponer su preocupación por la situación ambiental.

POETAS UNIVA, con sus escasos recursos, pero con su enorme corazón seguirá promoviendo acciones por el ambiente natural, en nuestro II FESTIVAL MUNDIAL DE ECOPOESIA “Por la integración universal de los poetas en defensa de la vida” que desarrollaremos en la ciudad de Tumbes – Perú, del 4 al 8 de agosto del presente año, inauguraremos un nuevo BOSQUE DE LOS POETAS en la institución educativa Nº 035 “Horacio Zevallos” en la localidad rural de Cabuyal, en donde compartiremos esta acción con alumnos de dicho colegio. En la foto apeciamos al Prof. Antenor Vilela Morán del Centro Eco Paleonto Arqueològico Tumbes , que cedió parte de sus instalaciones para el I Bosque de los Poetas, conjutamente con la distinguida poeta y promotora cultural Mavi Marquez Alcalde, chilena pero con muchos años de residencia en el Perù y para orgullo nuestro es la coordinadora de POETAS UNIVA en la ciudad de Lima.

30 de Marzo de 2010

Tierras de fuego, con vientos de maíz

Posteado en Poesía por mareanegra

Algunos preciosos poemas de Hugo Iván Cruz-Rosas. Muchísmas gracias, Hugo Iván, por tu colaboración en este blog.

CÓMO DUELE LA TIERRA…

La vida brinca de un lado para otro: los vientos abrazan los polvos que cierran nuestros ojos, las lluvias se despiden de las tierras… Tu, yo, el tiempo: ¿Qué hacer?… ¿Habremos dejado de creer en algo? ¿Habremos olvidado los temores de un mundo olvidado?… Lo descubriremos pronto, y espero estar
lo más cercano a ti posible cuando eso pase.

TIERRAS DE FUEGO, CON VIENTOS DE MAÌZ

Muchas cosas de vez en vez suelen saltar de la sartén: los frijoles, el aceite, los chapulines… Incluso las estrellas y los números irracionales.
Algunas de estas cosas suelen ser más sencillas de limpiar, otras nomás no lo son tanto.

CUICATL

Me duele la tierra,
Y el pasto,
Y las flores,
Y las raíces que se clavan en ella.

Me duele la tierra,
Y el viento,
Y el agua que corre desbaratando laderas.

Cómo duele la tierra
En tus manos,
Tus uñas,
Demonio de piel.

Cómo duele la tierra,
Tus labios,
Tu cabello,
Tu corteza empapada
Que los Dioses quisieran tener.

Me duele la tierra,
Y las rocas,
Y las aves,
Y cada lombriz que es arrancada con fuerza
Mientras se aferra frenéticamente por no partir.

Me duele la tierra,
Y su vida,
Y su muerte,
Y cada pulso que le doy con mis pies.

Cómo duele la tierra,
Cuando llena por completo los pulmones
Y a bocanadas se le obliga a entrar.